|
INTENCIONES DEL SANTO PADRE PARA EL AÑO 2003 Por las que los cristianos, a pedido del Papa, oran a lo largo del año
Intención general "Vosotros sois la sal de la tierra y la luz del mundo" Por las comunidades cristianas, para que en este momento particular de nuestra historia asuman con creciente disponibilidad la invitación del Señor a ser sal de la tierra y luz del mundo (cf. Mt. 5,13-14)
Por las comunidades cristianas de China, para que, dóciles a la Palabra de Dios, refuercen sus vínculos y cooperen con mayor eficiencia a la difusión de la Buena Nueva.
Intención general Por cada cristiano para que, tomando conciencia de la preocupante situación de los pueblos que todavía siguen padeciendo hambre y sed, se sienta movido a una solidaridad cada vez mayor con los hermanos.
Por la Iglesia en Malasia, Singapur y Brunei para que, abierta siempre al diálogo con los seguidores de las otras religiones, no renuncie a su importante misión evangelizadora.
Intención general Por el Pueblo de Dios y sus Pastores, para que crezca en cada uno la conciencia de la importancia del sacramento de la Reconciliación, don del amor misericordioso de Dios.
Por las Iglesias particulares de Africa, para que ante las arduas situaciones del momento presente, capten la urgencia de anunciar el Evangelio con coherencia y valentía.
Intención general Por quienes desempeñan tareas de responsabilidad en la Iglesia, para que ofrezcan luminoso ejemplo de vida dócil siempre a la guía del Espíritu.
Por el clero y el laicado, los religiosos y religiosas que trabajan en tierras de misión, para que con valentía vivan el llamamiento universal a la santidad y den testimonio del mismo.
Intención general Por los niños que se hallan en situación difícil y por cuantos se dedican a cuidarlos, para que encuentren apoyo constante y ayuda en María, Madre de la vida.
Por las Iglesias particulares de Asia, para que el Espíritu Santo suscite en ellas un entusiasmo renovado por la evangelización de todo el Continente.
Intención general Por los creyentes que asumen funciones de responsabilidad en la vida pública, para que siguiendo las enseñanzas del Evangelio y los principios de la doctrina social de la Iglesia, en toda situación defiendan e impulsen el respeto de los valores humanos.
Por los cristianos de India pertenecientes a las varias tradiciones, para que se sientan movidos a ofrecer juntos un testimonio de unión y comunión en el único Espíritu que les guía.
Intención general Por los gobernantes y responsables de la economía y las finanzas del mundo, para que se esfuercen por encontrar modalidades y condiciones que garanticen a cada pueblo los medios necesarios para vivir con dignidad.
Por los enfermos de Africa, sea de SIDA o de otras enfermedades graves, para que experimenten el consuelo y amor de Dios a través del servicio de los médicos y de cuantos los atienden con amor.
Intención general Por los investigadores de los campos científico y tecnológico, para que acojan los incesantes llamamientos de la Iglesia a hacer uso prudente y responsable de los éxitos logrados.
Por los catequistas de las Iglesias jóvenes, para que den testimonio fiel de su adhesión al Evangelio.
Intención general Por los países que sufren a causa de la guerra, el terrorismo y la violencia, para que encuentren el camino de la reconciliación, la concordia y la paz.
Por las comunidades cristianas de Asia Central, que viven entre personas de otras tradiciones religiosas, para que se comprometan a difundir la buena nueva del Reino con el testimonio práctico de su fe.
Intención general Por los jóvenes, para que sigan a Cristo Camino, Verdad y Vida con generoso entusiasmo y estén dispuestos a dar testimonio de él en todos los ambientes donde viven.
Por la Iglesia, para que Dios haga que no le falten Pastores ricos en sabiduría y santidad, prontos a extender la luz del Evangelio hasta los últimos confines de la tierra.
Intención general Por los cristianos de Occidente, para que cada vez aprecien más la espiritualidad y las tradiciones de las Iglesias Orientales.
Por la Iglesia en América, para que con la celebración del Segundo Congreso Misionero Americano se sienta movida a una acción evangelizadora más generosa también más allá de sus fronteras.
Intención general Por los seguidores de todas las religiones, para que juntos contribuyan a aliviar los sufrimientos de los hombres de nuestro tiempo.
Por
la Iglesia de los países donde sigue en vigor un régimen totalitario,
para que se le reconozca libertad plena en el desenvolvimiento de la
misión espiritual que le es propia. |