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¿Quién es el Espíritu Santo?
Según el
Catecismo de la Iglesia Católica, el Espíritu Santo es la "Tercera
Persona de la Santísima Trinidad". Es decir, si bien Dios es uno solo,
existen en Él tres personas distintas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Esta
verdad ha sido revelada por Jesús en su Evangelio.
La Iglesia nos enseña que el Espíritu
Santo es el amor que existe entre el Padre y el Hijo. Este amor es tan
grande y tan perfecto que forma una tercera persona. El Espíritu Santo
llena nuestras almas en el Bautismo y después, de manera perfecta, en la
Confirmación. Con el amor divino de Dios dentro de nosotros, somos capaces
de amar a Dios y al prójimo. El Espíritu Santo nos ayuda a cumplir nuestro
compromiso de vida con Jesús.
¿Cuándo envió Jesús el
Espíritu Santo?
En varias oportunidades Jesucristo
prometió a los Apóstoles que les enviaría el Espíritu Santo, el cual les
recordaría y les ayudaría a entender todo lo que El les había dicho. Así
fue que, el día de Pentecostés, cuando estaban
todos los Apóstoles reunidos, se produjo un ruido como de un viento
impetuoso. Aparecieron lenguas de fuego que se posaron sobre cada uno de
ellos. Era el Espíritu Santo prometido por Jesús que descendió sobre
cada uno de ellos, haciéndolos fuertes, audaces y santos para anunciar el
Evangelio con fidelidad a todo el mundo.
La Iglesia quedó constituida en templo
del Espíritu Santo; El la santifica y hace que los bautizados se unan a la
Santísima Trinidad.
¿Cómo nos santifica el
Espíritu Santo?
El Espíritu Santo nos santifica por medio
de la gracia, de las virtudes y de sus dones.
Imitemos a María: ella siempre escuchó la
voz del Espíritu en su alma y no se equivocó. Sigamos el ejemplo de
nuestra santa Madre, modelo perfecto de fe en Dios y de generosa
cooperación en su plan salvífico para toda la humanidad. |