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¿Cuáles son los 7 Dones del
Espíritu Santo?
Para que el cristiano pueda luchar,
el Espíritu Santo le regala sus siete Dones, que son disposiciones
permanentes que hacen al hombre dócil para seguir los impulsos del
Espíritu.
1. Sabiduría:
Nos hace comprender la
maravilla insondable de Dios y nos impulsa a buscarle sobre todas las
cosas y en medio de nuestro trabajo y de nuestras obligaciones. Sabiduría
es ver sabiamente las cosas, no sólo con la inteligencia sino también con
el corazón, tratando de ver las cosas como Dios las ve y comunicándolas de
tal manera que los demás perciban que Dios actúa en nosotros: en lo que
pensamos, decimos y hacemos.
2.
Inteligencia o Entendimiento: Con este Don nos permite conocer y comprender las
cosas de Dios, la manera como actúa Jesucristo, descubrir
inteligentemente, sobre todo en el Evangelio, que su manera de ser y
actuar es diferente al modo de ser de la sociedad actual. El Don de la
Inteligencia nos descubre con mayor claridad las riquezas de la fe; es una
luz especial que puede llegar a todas las personas y muchas veces tiene
sus frutos en los niños y en la gente más sencilla.
3.
Consejo: Nos señala los caminos de la santidad, el querer de Dios
en nuestra vida diaria, nos anima a seguir la solución que más concuerda
con la gloria de Dios y el bien de los demás. Nos ayuda a discernir y
decidir a la luz de la voluntad de Dios. El Don de Consejo nos ayuda a
enfrentar mejor los momentos duros y difíciles de la vida, al mismo tiempo
que nos da la capacidad de aconsejar, inspirados en el Espíritu Santo, a
quienes nos piden ayuda, a quienes necesitan palabras de aliento y vida.
4.
Fortaleza: Este Don
concede al fiel ayuda en
la perseverancia, es una fuerza sobrenatural que nos alienta continuamente
y nos ayuda a superar las dificultades que sin duda encontraremos en
nuestro caminar hacia Dios. El ejemplo de Jesucristo, su pasión y su
muerte, debe ser para nosotros un auténtico testimonio de fortaleza que
nos ha de llevar a superar nuestra debilidad humana.
5.
Ciencia: Es el Don del Espíritu Santo que nos permite acceder al
conocimiento, a descubrir la presencia de Dios en el mundo, en la vida, en
la naturaleza, en el día, en la noche, en el mar, en la montaña. El Don de
Ciencia nos lleva a juzgar con rectitud las cosas creadas y a mantener
nuestro corazón en Dios y en lo creado, en la medida en que nos lleve a
Él.
6. Piedad:
El corazón del cristiano no debe ser ni frío
ni indiferente. El calor en la fe y el cumplimiento del bien es el Don de
la Piedad, que el Espíritu Santo derrama en nuestras almas, permitiéndonos
acercarnos confiadamente a Dios, hablarle con sencillez, abrir nuestro
corazón de hijo a un Padre Bueno del cual sabemos que nos quiere y nos
perdona.
7. Temor de Dios:
Nos induce a evitar el pecado
porque ofende a Dios. Cuando se descubre el amor de Dios lo único que
deseamos es hacer su voluntad y sentimos temor de ir por otros caminos. En
este sentido existe temor de fallarle y causarle pena al Señor, no se
trata de ninguna manera, de tenerle miedo a Dios, sino más bien de
sentirse amado por Él y corresponderle. Con este Don tenemos la fuerza
para vencer los miedos y aferrarnos al gran amor que Dios nos tiene.
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