MARÍA ES LA MADRE DE DIOS
“Cuando la Virgen respondió que sí, libremente, a aquellos designios que el Creador le revelaba, el Verbo divino asumió la naturaleza humana: el alma racional y el cuerpo formado en el seno purísimo de María.
La naturaleza divina y la humana se unían en una única Persona: Jesucristo, verdadero Dios y, desde entonces, verdadero Hombre; Unigénito eterno del Padre y, a partir de aquel momento, como Hombre, hijo verdadero de María: por eso Nuestra Señora es Madre del Verbo encarnado.
Ofrezcamos hoy a nuestra madre, la Virgen María:
Decir con amor, a lo largo del día, muchas jaculatorias a la Virgen, tales como “Madre de Dios, eres omnipotente en tu intercesión”.
Te invitamos también a que reces el Rosario (siguiendo el pedido del Papa Francisco de que «redescubramos la belleza de rezar el Rosario en casa«). Podés hacerlo fácilmente siguiendo nuestro Rosario Virtual.







