LA INMACULADA CONCEPCIÓN
“¿Cómo nos habríamos comportado, si hubiésemos podido escoger la madre nuestra?
Pienso que hubiésemos elegido a la que tenemos, llenándola de todas las gracias.
Eso hizo Cristo: siendo Omnipotente, Sapientísimo y el mismo Amor, su poder realizó todo su querer… Es la explicación más clara de por qué el Señor concedió a su Madre, desde el primer instante de su inmaculada concepción, todos los privilegios.
Estuvo libre del poder de Satanás; es hermosa, limpia, pura en alma y cuerpo”.
Ofrezcamos hoy a nuestra madre, la Virgen María:
Renovar las promesas del bautismo, renunciando a Satanás, al mundo, y a sus vanidades.
Te invitamos también a que reces el Rosario (siguiendo el pedido del Papa Francisco de que «redescubramos la belleza de rezar el Rosario en casa«). Podés hacerlo fácilmente siguiendo nuestro Rosario Virtual.







