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San Miguel Arcángel

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Reconciliación

Reconciliación

«Los que se acercan al sacramento de la penitencia obtienen de la misericordia de Dios el perdón de los pecados cometidos contra Él y, al mismo tiempo, se reconcilian con la Iglesia, a la que ofendieron con sus pecados. Ella les mueve a conversión con su amor, su ejemplo y sus oraciones»

 

Horarios de Confesiones

También conocido como el Sacramento de la Confesión, se imparte media hora antes de cada Misa.

Preguntas Frecuentes

¿Por qué debo confesarme?
Jesús tiene el poder de perdonar los pecados (Mc. 2, 5). Y lo entregó a los Apóstoles. (Mt. 18, 18).  Por eso siguiendo su mandato evangélico el camino para obtener el perdón de los pecados y recibir las gracias de la redención de Jesús en la Cruz y la Resurrección sobre las faltas personales es el sacramento de la Reconciliación. La Iglesia lo ha celebrado desde siempre a través de varios ritos. El rito actual es fruto de la experiencia y tradición eclesial que supone el reconocimiento de las faltas en forma verbal (confesión) por parte del hombre arrepentido de haberlas cometido.  Así este puede, con la ayuda del ministro, encontrar caminos de superación de las faltas con la Gracia y Fortaleza del perdón divino.
¿Cada cuánto debo Confesarme?
Es conveniente tener un sacerdote confesor que te conozca y siga tu camino espiritual. Con el mismo sacerdote puedes acordar la frecuencia. En caso de existir en tu conciencia pecados graves que rompen la comunión con Dios por ir contra los 10 mandamientos y el mandamiento del amor de Jesús deberás recurrir cuanto antes a la Reconciliación con tu corazón arrepentido.
¿Cómo puedo hacer una buena Reconciliación?
Para celebrar una buena reconciliación deberás prepararla con cuidado. Estos 5 pasos te ayudarán: Examen de Conciencia: Verificar en tu corazón los pecados, faltas, omisiones, defectos de carácter, torpezas, imprudencias, etc. Dolor de los pecados: Reconocer como estos actos, palabras, sentimientos no te han hecho mejor persona ni mejor hijo de Dios, han roto o enfriados tus relaciones con Jesús y te han separado de los hermanos generando nuevos pecados como el rencor y la envidia. Reconocer que Jesús se duele porque no eres feliz con lo que te pasó. Reconocer que tú tampoco eres plenamente feliz con esa carga en tu conciencia. Arrepentimiento: Valorar la paz y la armonía de vivir junto al Señor. Valorar la toma de decisión que debes hacer: volver hacia Jesús. Valorar que Jesús te ayuda con su gracia para que no vuelvas a equivocarte. Tomar la decisión firme de no volver al pasado. Confesar las faltas delante del ministro de la Iglesia: Realizar la confesión sacramental con fe y confianza en la misericordia divina. Escuchar los consejos y recibir la absolución de tus pecados con gratitud y alegría. Soy amado, soy perdonado. Cumplir con la penitencia sacramental: Hacer las oraciones u obras de caridad que el ministro me imponga para demostrar a Jesús mi gratitud de su perdón y aliviar las penas eternas que por mis faltas soy merecedor.

 

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