Parroquia
San Miguel Arcángel
Seguinos:
El Papa León XIV ha proclamado un “Año especial de San Francisco” con motivo del 800º aniversario de su partida a la Casa del Padre. Durante este tiempo de gracia, que se extenderá hasta enero de 2027, se concede a los fieles la posibilidad de obtener la indulgencia plenaria.
Este Año Jubilar Franciscano, concebido como un don para toda la Iglesia y una ocasión de auténtica renovación espiritual, se inauguró el pasado 10 de enero con un decreto emitido por la Penitenciaría Apostólica de la Santa Sede.
Hasta el 10 de enero de 2027
Para alcanzar la indulgencia plenaria, los fieles deberán realizar una peregrinación a cualquier iglesia conventual franciscana o a un lugar de culto dedicado a San Francisco en cualquier lugar del mundo, cumpliendo las condiciones habituales (confesión sacramental, comunión eucarística y orar por las intenciones del Papa).
Una vez allí, deberán participar en los ritos jubilares o permanecer al menos durante un tiempo adecuado en piadosas meditaciones, elevando a Dios oraciones para que, siguiendo el ejemplo de San Francisco, broten en los corazones sentimientos de caridad cristiana hacia el prójimo y auténticos votos de concordia y paz entre los pueblos, concluyendo con el Padrenuestro, el Credo e invocaciones a la Santísima Virgen María, a San Francisco de Asís, a Santa Clara y a todos los Santos de la Familia Franciscana.
La Santa Sede mostró una especial sensibilidad hacia quienes se encuentran en situaciones de vulnerabilidad. Aquellos que, por motivos de salud, edad avanzada u otras causas graves, no puedan abandonar su domicilio, podrán unirse espiritualmente a las celebraciones ofreciendo a Dios sus sufrimientos y oraciones para participar de los frutos espirituales del jubileo.
Peregrinando a cualquier iglesia conventual franciscana o a un lugar de culto dedicado a San Francisco en cualquier parte del mundo; a continuación encontrarás el Mensaje de Mons. Eduardo Eliseo Martín, donde se detallan los lugares de culto de nuestra Arquidiócesis en los cuales puede ganarse el don de la indulgencia plenaria al ser visitados en forma de peregrinación y cumpliendo las condiciones indicadas precedentemente.
En un mundo en el que “lo virtual prevalece sobre lo real, las disputas y la violencia social forman parte de la vida cotidiana y la paz se vuelve cada día más insegura y lejana”, en este Año de San Francisco la Santa Sede invita a los fieles a imitar al poverello de Asís y a “formarnos en la medida de lo posible según el modelo de Cristo”.