Parroquia
San Miguel Arcángel
Seguinos:
Es la más antigua e importante de las fiestas en honor de la Virgen Santísima, que venera su traslado en cuerpo y alma al Cielo sin experimentar la corrupción de la muerte.
El Papa Pío XII proclamó el dogma de la Asunción el 1 de noviembre de 1950.
“Finalmente, la Virgen Inmaculada, preservada inmune de toda mancha de pecado original, terminado el curso de su vida en la tierra, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial y enaltecida por Dios como Reina del universo, para ser conformada más plenamente a su Hijo, Señor de los Señores y vencedor del pecado y de la muerte”.
La Asunción de la Santísima Virgen constituye una participación singular en la Resurrección de su Hijo y una anticipación de la resurrección de los demás cristianos:
“En el parto te conservaste Virgen, en tu tránsito no desamparaste al mundo, oh Madre de Dios. Te trasladaste a la vida, porque eres Madre de la Vida, y con tu intercesión salvas de la muerte nuestras almas”.
Madre de todos María, como Jesús te nombrara, aquel día, el más triste en que Juan te consolaba… a los pies de la Cruz, tu rostro evidenciaba, el más profundo dolor de tu alma inmaculada.
Convertirte en Mamá de tu discípulo amado… y estar cerca de los demás, a la espera del Espíritu Santo…, recibiendo con ellos las lenguas de fuego en Pentecostés…, ¡naciendo así la Iglesia misionera!
Y fueron tus últimos años en Éfeso, con San Juan Evangelista, hasta que fuiste elevada al Cielo, en tu Asunción.
… Y ahora te contemplamos gloriosa, rodeada de música y de luz, en ese encuentro maravilloso con tu Hijo amado.
… Así fue que te adoptamos, también nosotros, como Mamá bien amada.
… Y te contemplamos bella y cercana, en cada una de tus advocaciones, en cada lugar de la tierra, donde te muestras de tantas formas diversas para hacernos sentir tu presencia y tu cariño, para hablarnos de Jesús, para interceder ante Él por nuestras necesidades.
… Sea cual fuere tu imagen, blanca, morena o rosada, con el Niñito en los brazos, en el pecho o en la falda…, con un velo transparente o corona refulgente…, con tres rosas perfumadas o mostrándonos tus lágrimas…, entrelazando el rosario,… sobre un mundo o pedestal, o con ángeles custodios que embelesados están…
Apareciste tantas veces…, en Lourdes, Fátima, Guadalupe, Medjugorje… también en San Nicolás, revelando los misterios de Dios, presente en el Altar, anunciando los mensajes que tu Hijo nos quiere regalar:
– que nos ama, nos redime, nos da fuerzas, nos da paz…
– que pidamos con fe viva, que Él nos escuchará…
– que lo pongamos como escudo y venceremos el mal…
– que al corazón de Cristo es tan fácil de llegar, con humildad profunda…,
cumpliendo SU VOLUNTAD.
Madre de todos María, cómo entonces no confiar, en tu gracia divina, en tu guía espiritual?, si sentimos tu presencia en el diario caminar, hacia la meta esperada… hacia el Reino celestial.
Claves para entender el dogma de la Asunción de la Virgen María
¿Qué es un dogma?
Es una verdad de fe revelada por Dios y propuesta solemnemente por la Iglesia como definitiva. Por ello, el dogma de la Asunción forma parte de la fe que los católicos están llamados a creer.
¿Qué enseña la Asunción?
La Iglesia enseña que, al terminar el curso de su vida terrena, María fue llevada al Cielo en cuerpo y alma por un privilegio especial de Dios. No debe confundirse con la Ascensión de Jesús: Cristo subió al Cielo por su propio poder; María fue asunta por la gracia de Dios.
¿Cuándo fue declarado dogma?
El Papa Pío XII proclamó solemnemente el dogma el 1 de noviembre de 1950, mediante la constitución apostólica Munificentissimus Deus. Así, una verdad celebrada y transmitida durante siglos quedó definida oficialmente como dogma de fe.
¿Por qué es importante para los católicos?
La Asunción de María es también una esperanza para nosotros. El Catecismo enseña que constituye una participación singular en la Resurrección de Cristo y una anticipación de la resurrección de los demás cristianos. María, ya glorificada en cuerpo y alma, es signo de la promesa de vida eterna que Dios ofrece a quienes permanecen unidos a Él.
El 15 de agosto (Solemnidad de la Asunción de María) es día de precepto. Ver horarios de las celebraciones en nuestra parroquia click aquí